Próximamente…
Ξ Agosto 24th, 2008 | → 108 comentarios | ∇ Noticias |
¿Quién dijo que segundas partes nunca fueron buenas?
Próximamente…

… ¿Eres lo que puedes llegar a ser?
¿Quién dijo que segundas partes nunca fueron buenas?
Próximamente…

… ¿Eres lo que puedes llegar a ser?
“Recibiréis la Fuerza del Espíritu, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis Testigos”
Miles de personas de todas partes del mundo se dirigían hacia el otro lado del planeta, hacia Australia, dispuestos a ver al Papa Benedicto XVI que se encontraría con los Jóvenes los días 19 y 20 de julio de 2008. ¿Qué sería lo que nos diría Benedicto esta vez? ¿Qué mensaje tenía guardado para los Jóvenes este verano?…
Pero no todos eran tan afortunados (no todos disponíamos de tanta “fortuna” para tan largo viaje) para emprender el vuelo hacia Sidney. Por ello, Cristo nos tenía reservado un hueco en nuestra tierra, Andalucía: en El Rocío.
Allí se celebrarían unas maravillosas jornadas entre los días 16 y 20 del mismo mes para vivir con la misma intensidad el Mensaje que Dios Vivo nos tenía preparado.
Yo ya estuve en Colonia en 2005 y pensaba que no sería lo mismo vivir unas jornadas en Sidney que hacerlo en un lugar tan alejado de allí como era la aldea del Rocío. Gracias a Dios, me equivoqué…
El primer día de las jornadas, Nuestro Obispo nos dio el envío hacia El Rocío. Unos 150 jóvenes escuchaban con inmensa alegría las palabras de D. Juan José Asenjo, sabiendo que los días sucesivos cambiarían por completo a más de uno, a mí el primero.
Lo realmente precioso fue el caminar por aquellas arenas, por la tarde-noche, desde Almonte hasta la aldea del Rocío. El camino se hizo incómodo, agotador, debido a su singular relieve arenoso, al mismo tiempo que crecía la sed en nuestro interior, la Sed del Amor de Dios, Nuestro Padre, que nos acompañaba en tan duro andar.
Una vez en la aldea, el Encuentro nos deparaba numerosas sorpresas, empezando por las catequesis de los obispos andaluces (Monseñor Carlos Amigo protagonizó la mejor entre los dos días, sobre la Eucaristía, opinión, creo, no sólo mía) y terminando en los talleres (sevillanas, cuentos, risoterapia… y Oracionízate).
Una vez más, Oracionízate iluminó aquella parte de nuestros corazones que sólo sale a relucir cuando el Señor llama a la puerta.
Fueron dos Oracionízate’s diferentes a los anteriores, que incluso nos dejó gente nueva que se atrevió a “subir al escenario”.
El Espíritu Santo se introdujo en el interior de cada uno y, quizás lo mejor no fuesen las voces, pero sí que fue protagonista la Oración, base fundamental e indispensable que es la que verdaderamente nos sostiene al frente de este bonito proyecto.
No hay que olvidar, por supuesto, que el Santísimo estuvo expuesto durante los tres días en el Santuario, en el cual fuimos turnándonos las diferentes diócesis cada hora. Fue bonito ver cómo tanto calor durante el día, y algo de fresco y bastante sueño en la noche, no impidió que el Señor quedase en solitario ni un sólo instante. La Oración fue la principal responsable de mantener nuestros corazones despiertos durante aquellos maravillosos días…
Y, cómo no, me tengo que referir también a la Vigilia de S. S. Benedicto XVI. Esto sí que no se pareció mucho a lo que se viviera en Sidney. Las imágenes del Papa aparecían y desaparecían fugazmente en las pantallas que había junto al Santuario, zona donde los Jóvenes nos encontrábamos instalados. Pero eso no fue motivo de preocupación, el protagonismo estaba en el escenario y las arenas que lo rodeaban…
Algunos se mantenían de pie, otros sentados, unos pocos estaban derrotados de los días anteriores, y no podían pensar en otra cosa que echar una siestecita… Y unos cuantos “locos” se hacían fotos, pegaban saltos en solitario, por parejas o en grupo, según la música o el Espíritu les guiara.
Fue una bonita noche, que culminó con el anuncio de la sede de las JMJ de 2011: ¡¡¡MADRID!!! (”Sí, sí, sí, nos vamos a Madrid!!!”, se escuchaba tras el Anuncio de S. S. Benedicto XVI).
También finalizó la “noche musical”, exitosamente, Brotes de Olivo, a eso de las 5.30 h de la madrugada.
Y a las 6.00 h, Misa para los Jóvenes, Clausura del Encuentro y “pa’ casita”, a descansar, mostrar lo recibido en nuestras casas y a seguir en Comunión con Cristo a través de la Oración.
Mucha gente que nos ve nos pregunta que si podemos ver el Espíritu y la presencia de Dios realmente. Y cualquier persona que pasase el último fin de semana por Montilla pudo comprobar que sentir la presencia del Espíritu es posible.¿Por qué Montilla? Porque se celebró un encuentro misionero todo el fin de semana, con multitud de actividades, y lo que es más importante, con multitud de jóvenes dispuestos a dar testimonio de su vivencia misionera.
Los dos días estuvieron repletos de actividades: talleres, exposiciones, pláticas, fútbol, basket, Eucaristía, adoremos, proyecciones, y como colofón un oracionízate.
Llegamos a Montilla con muchísima ilusión, ya que había mucha gente joven, con ganas de recibir el Espíritu.
Cada uno de nosotros recibió una fuerza especial ese día, una fuerza del Espíritu, ya que estando sin voz como estábamos, tras dos días muy intensos de compartir vida, predicar, hablar, de saltar, cantar, gritar, teníamos nuestras voces muy cansadas, pero, por el contrario, insuflados por la fuerza del Espíritu.
Muchas fueron las experiencias, las oraciones, las reflexiones. A cada persona Dios le llamó de una manera diferente, le tocó el corazón de una forma personal